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iluSORIAS se presentó en el Festival Azabache

“Siento una gran emoción ante este libro. Agradezco a todos los artistas que hicieron una ilustración para iluSORIAS. Cada pieza en sí misma es una gran obra de arte”, expresó Laiseca.

Gustavo Nielsen, Carlos Marcos, Alberto Laiseca y Mica Hernández.
Editorial Muerde Muertos presentó iluSORIAS, de Alberto Laiseca, en el 3º Festival Azabache Negro y Blanco 2013, el viernes 17 de mayo de 2013, en la sede principal de la Plaza del Agua (Güemes y Roca, Mar del Plata). Organizado por los escritores Fernando Del Rio y Javier Chiabrando, Azabache nació con las novelas policiales como centro de gravitación y, año a año, ha ido incorporando las corrientes literarias de horror, fantasy, erótica y ciencia ficción, entre otras. Muchas de las actividades fueron impulsadas por Muerde Muertos y la revista Insomnia.
La Plaza del Agua estuvo repleta para escuchar a Alberto Laiseca.
Este año, el Festival tuvo la destacada presencia de Alberto Laiseca, quien —junto a Gustavo Nielsen, Carlos Marcos y Mica Hernández— acompañó el lanzamiento de iluSORIAS y narró “La caída de la casa Usher”, de Edgard Allan Poe, ante cuatrocientas personas. “Siento una gran emoción ante este libro. Agradezco a todos los artistas que hicieron una ilustración para iluSORIAS. Cada pieza en sí misma es una gran obra de arte. Me alegra que Los sorias haya sido su inspiración”, expresó Laiseca.
Estuvieron presentes en Mar del Plata los ilusorios Iñaki Echeverría, Matías Berneman, Julio Gaete Ardiles, Nicolás Ferraro, Lucas Conde Benítez, Daniela González, Victoria Bayona, Marcelo Guerrieri, Fernando Figueras, Selva Almada, Juan Sasturain, Fernanda García Lao, Carolina Wacker, Facundo López, Carpincho López, Santiago Maisonnave, Luis Mazzarello, Cecilia Cafiero, Gustavo Nielsen, Alberto Laiseca, Julieta Laiseca, Mica Hernández y Carlos Marcos. También: Leandro Ávalos Blacha, quien se encargó de la corrección final del libro.

Habla el editor Carlos Marcos.
UN LIBRO-HOMENAJE

iluSORIAS es la versión ilustrada de Los sorias, la obra capital del escritor Alberto Laiseca. A 15 años de su primera edición, Muerde Muertos (editorial creada por los hermanos Carlos y José María Marcos) lanzó esta obra pictórico-literaria con 165 ilustraciones que están en correspondencia con los capítulos de Los sorias.
En la introducción al lanzamiento en Mar del Plata, Carlos Marcos subrayó: “iluSORIAS es varias cosas. Es un libro-homenaje a la generosidad de una obra, la de Alberto Laiseca, una obra riquísima que nos ha alimentado y nos alimenta cada vez que nos arrimamos a ella. Es un libro-homenaje a la generosidad en la transmisión a lo largo de los años. En tiempos donde la energía colectiva se ve constantemente malograda o es fugazmente evanescente, iluSORIAS es un gesto de amor y agradecimiento”.

LA PRIMERA TRADUCCIÓN DE LOS SORIAS

Mica Hernández cuenta parte del proceso de iluSORIAS.
Por su lado, la artista plástica Mica Hernández expresó: “iluSORIAS es un libro de homenaje a toda una obra y a toda una vida dedicada a la literatura. Es, además de un homenaje a Laiseca, la primera traducción de Los sorias a 15 años de su primera edición. Con este libro hemos traducido Los sorias al lenguaje visual. En un punto los artistas que participan se convirtieron en escritores visuales y juntamos 165 interpretaciones de los 165 capítulos de Los sorias. Si bien los que participan de este libro vienen de profesiones diversas, todos se han transformado en escritores visuales: la literatura recorre las páginas de iluSORIAS a través de imágenes ancladas por los nombres de los capítulos”.

NIELSEN: LA GRANDEZA DEL CONDE

Gustavo Nielsen habló de su admiración por Laiseca.
El escritor Gustavo Nielsen —quien ilustró el Capítulo 27 (“El tango pornográfico. Ferrini y los telefónicos tecnócratas”)— destacó: “Compré la primera edición de Los sorias en 1998, por sugerencia de Fogwill. A esa edición se accedía a través de una pre-venta. Lamentablemente no terminé de leer Los sorias, porque se lo llevó una novia que estaba enamorada del Conde Laiseca. Sí leí El jardín de las máquinas parlantes, Beber en rojo y Matando enanos a garrotazos, y siempre encontré en sus textos algo muy visual y muy rico. iluSORIAS es un acompañamiento visual de Los sorias, y agradezco a los muerde muertos la posibilidad de estar en esta enorme obra colectiva en homenaje al maestro Alberto Laiseca, donde, por ejemplo, está el gran arquitecto Clorindo Testa, quien nos abandonó hace muy poco. Sin duda, iluSORIAS es una obra colectiva que permite adentrarse en el mundo de Laiseca y dimensionar su grandeza”.
Alberto Laiseca y su hija Julieta, quien ilustró el capítulo 165:
El asalto a Monitoría. El fin de Personaje Iseka. Segunda Parte.
Alberto Laiseca ante una Plaza del Agua repleta. 
Silencio para escuchar la presentación de iluSORIAS. 
Gustavo Nielsen, Carlos Marcos, Alberto Laiseca y Mica Hernández.
Video de presentación de iluSORIAS (Muerde Muertos, 2013).
Mica Hernández, Carlos Marcos, Fernando Figueras,
Alberto Laiseca y José María Marcos.
MÁS IMÁGENES DE LA NOCHE ILUSORIA

Laiseca mano a mano con sus fans

El mostro firmó ejemplares y se sacó fotos con sus lectores.

Alberto Laiseca junto a Daniel Nimes y sus alumnos.
Gran cantidad de fans quisieron saludar a Lai.
Firmando iluSORIAS (Muerde Muertos, 2013).
Fabio Ferreras, traductor de Stephen King, pide su autógrafo.
Patricio Chaija, autor de Nuestra Señora de Hiroshima, con el maestro.
Una lectora que aprovechó para que le firmen Los sorias. 
Leonardo Rozas, uno de los azabaches, junto a Laiseca.
Laiseca pensando la dedicatoria para uno de sus admiradores.
Laiseca recibe el cariño de sus lectores.
Laiseca con la escritora María José Sánchez y Leonardo Rozas.
Fernando García Lao pide un autógrafo para su iluSORIAS.
Muchos querían la firma para Beber en rojo (Drácula).
Gustavo Nielsen puso cara de malo para sacarse una foto con el mostro.
Daniel Nimes y Alberto Laiseca.
Carpincho López quiere su iluSORIAS firmado por Lai. 
Fabio Ferreras, Alberto Laiseca y Patricio Chaija.

Los 168 artistas ilusorios

Alberto Laiseca en Azabache 2013.
LOS 168 ARTISTAS QUE ILUSTRARON ILUSORIAS: Juan Batlle Planas, Carlos Regazzoni, Iñaki Echeverría, Jorge Opazo, Max Aguirre- Federico Reggiani, Rodrigo Terranova, Julieta Arroquy, Ángel Mosquito-Federico Reggiani, Carlos Masoch, Fernanda García Lao, Pedro Farías, Miguel Ronsino, Belén Erceg, Emmanuel Chierchie, Juan Pez, Jesús Marcos, Clorindo Testa, Clara Lagos, Silvia Rocca, Sergio Langer, Camilo Guinot, Paio Zuloaga, Bernardo Fernández (Bef), Diego Greco, Adrián Héctor Rodera, Juan Bezzati, Gustavo Nielsen, Gabriela Espósito, María Emilia Sanna, Walter Tasori, Romina Zappia, Alberto Laiseca, Mica Hernández, Cecilia Berry, Marcos López, Patricia Holeywell, Elizabeth Vita, Vanesa Scabuzzo, Washington Cucurto, Pablo Hensel, Mariana Denise Gayoso, Juan Sasturain, Noelia Toscano, Diana Álvarez, Cristina Villarmor, Rusi Millán Pastori, Berna Calabia, Gisela Sonia Guerrieri, Lilian Almada, Paula Peltrin, Juan Carlos Espeche Gil, Joel Freixas Peracaula, Facundo Mataus, Silvia Giménez, Matías Berneman, Guillermina Álvarez, Fer Calvi, Ian Debiase, Fernando Figueras, Susana Marenco, Fernando Peralta, Marcelo Bordese, Nacha Vollenweider, Ricardo Macedo, Cynthia Gabriela Vietto, Marcela Otero, Hernán Díaz Pérez, Cristina Triolo, Carlos Marcos, Lauri Fernández, Juan Doffo, Claudio Gallina, Hugo Triolo, Federico Calabia, Maxi Sanguinetti, Verónica Fasciani, Jorge Garnica, Manuel Depetris, Héctor Destéfanis, Gustavo Stocovaz, Marco Bainella, María José Alguero, Damián Scokin, Nicolás Menza, Ariel Tenorio, Ladislao Magyar, Nicolás Ferraro, Nidia Pizzi, Benjamin Wachel, Mónica Weissel, Mauro Serafini, Edgar de Santo, Silvia Terminiello, Adriana Dos Santos, Guillermo Cabado, Ana Hickethier, Clara Cruglak, Juan Cruz Riveros, Lisandro Pierotti, Lucas Benítez, Miranda Rodríguez, Oscar Fariña, Erica Mendizabal, Lautaro Fiszman, Victoria Accorinti, Matías Gutiérrez, Daniel Rufach Meznarsic, Daniela González, Leticia Rivas, Gabriela Rivas, Julio Gaete Ardiles, Fabián Parente, Diego Javier Rey Pineda, Loris Z, Silvana Lacarra, Mariela Bergato, Mariela López Ayala, Vicky Bayona, Lucas Rossini, José María Marcos, Majox, Laura López, María Inés Avico, Sergio Boccaccio, Tata Monie, Marcelo Guerrieri, Carolina Wacker, Pedro Mancini, Paloma Seijas, Irene Gil, Darío Fantacci, Pablo G. Elichabe, Lautaro Delacroix, Leandro Davel, Manuel Gallo, Facundo López-Lucas García, Carpincho López, Lidia Bof, Daniel Kuryj, Siulnas, Juan Sáenz Valiente, Santiago Fredes, Santiago Maisonnave-Germán Genga, Julia Vallejo Puszkin, Rodolfo Vincentelli, Odile Vuibert, Ana Lavarello, María Cecilia Cafiero, Alejandro López Medus, Camilo Etcheverry Ríos, Carito Durán, Otto Soria, Marina Di Paolo, Pablo Capdevielle, Sebastián Pandolfelli, Pablo Flaiszman, Luis Mazzarello, Selva Almada, Sebastián Levit, Erica Villar, Isidoro Reta Duarte, Sebastián Andrés Borda, Néstor Goyanes, Federico Bacher y Julieta Laiseca.

Erotismo delirante, box y nuevos amigos

Reseña de la tercera Edición del Festival Azabache Negro y Blanco (16 a 19 de mayo de 2013), por Marcelo Guerrieri, autor de Árboles de tronco rojo (Muerde Muertos, 2012)

Marcelo Guerrieri, Sebastián Chilano, Fernando del Rio y Carlos Marcos.
Charla Sin cuenta sombrillas de Lai. Erotismo delirante.
Vuelta a casa después de un Azabache memorable. Charlas, encuentros, nuevos amigos, los de siempre, todo alrededor de lo que más nos gusta, leer, leernos, hablar de literatura y todo lo que hay alrededor de este oficio que nos apasiona. Tuve la suerte de formar parte de tres mesas que disfruté mucho y en las que sumé mi granito de arena a toda esta fiesta: “Sin cuenta sombrillas de Lai. Erotismo delirante”, con Carlos Marcos, Sebastián Chilano y Fernando del Rio, donde nos adentramos en la tarea de dar cuenta de este universo extravagante y desbordado que es el erotismo en la obra de Laiseca: en el Corso Café subió la temperatura, cuchicheos por lo bajo y palabras potentes; con los amigos Juan Marcos Almada, Juan Guinot y Juan Carrá, tuvimos el honor de hablar del libro 12 rounds. Cuentos de boxeo en el gimnasio de Uber Calderón, de las palabras pasamos a la piñas, y Kike Ferrari vs. Del Rio vs. Almada vs. Carrá demostraron lo suyo en el cuadrilátero; acompañando a mi estimadísimo editor Carlos Marcos participé de la mesa “El boon de las editoriales alternativas”, dando cuenta de mi experiencia en la relación escritor/editor con los Muerde Muertos y mi libro Árboles de tronco rojo, junto al local Santiago Fernández Subiela de Letra Sudaca, Enzo Maqueira de Outsider y Luis Mazzarello de Wu Wei. Agradecido a Fernando Del Rio y Javier Chiabrando por la invitación y a todo el equipo de Azabache, en especial a María José Sánchez haciendo el aguante en la venta de libros siempre con la mejor onda. Feliz de haber estado ahí adelante, en el ringside, en la presentación de iluSORIAS junto a José María Marcos, Raque Buela y todo el equipo Muerde Muertos, cuando Lai nos calló a todos y quedamos embobados escuchando su narración de La caída de la casa Usher. En el lado B, me llevo momentos geniales con los Muerde Muertos, cada vez más cercanos, más amigos; la batalla del Paintball, donde con el equipo verde, Ferrari-Marcos-Maissonave-Del Rio-Fernández Subiela arrasamos con la táctica “a darle para adelante a lo bonzo” frente al equipo del brazalete rojo Guinot-Carrá-Romero-Iñaki-Maqueira; el “Desayune con su escritor favorito”, en el bar del espigón, con mar de fondo, entre media lunas y café con leche, con Figueras y Victoria Bayona; el cuambiazo del bombón asesino en la peña vasca con Selva, Grillo, Gaby, Toni, Carlos, Ricardo, Daniel, Cristian, María José y Leonardo, y el after en la sociedad de fomento darkie; el retiro literario en La Casualidad, donde a la sombra de un árbol de caqui recibimos la buena nueva de que en el horno de barro se estaba asando la carne; y todas las cenas, almuerzos y cerveceadas compartidas con amigos y colegas… Vuelvo renovado y con más ganas que nunca de seguir dándole para adelante. Gracias a los azabaches por esta fiesta en la que se siente mucho amor por el oficio, espíritu lúdico y profesional, adultos que se toman su juego, como los chicos, muy en serio.
Juan Guinot, Juan Marcos Almada, Marcelo Guerrieri y Juan Carrá.

Muerde Muertos se vistió de negro

MAR DEL PLATA SE VISTIÓ DE NEGRO. Clarín, 20/05/13Panorama del Festival Azabache en Negro y Blanco 2013, por Gabriela Cabezón Cámara.
Foto oficial del Festival. Claudia Piñeiro sostiene un ejemplar
de Muerde muertos (quién alimenta a quién...).
Acá Yiya Murano y Pepita la Pistolera son más estrella que Messi: estamos en el Festival Azabache en Negro y Blanco. Se habla de detectives, de víctimas, de victimarios, de violencia y también, de política, pero nada de la contempóranea. Tal vez porque nadie quiere pelearse. O tal vez porque esto es un encuentro de escritores y en la literatura, al contrario que en el periodismo, los fenómenos aparecen unos años después. También hay quien no dice nada: es el caso de Alberto Laiseca, el escritor de culto, autor de Los sorias, el que contaba cuentos de terror en I-Sat. Laiseca pasó el viernes por la noche por el Festival: se presentaba iluSORIAS, el libro que editó Muerde Muertos y que consiste en 165 dibujos, uno por cada capítulo de la monumental Los sorias, hechos por artistas y escritores. Ahí está, por ejemplo, una de las últimas obras de Clorindo Testa. Ahí un dibujo del escritor Gustavo Nielsen, del ilustrador Iñaki Echeverría, de la artista Silvana Lacarra. Laiseca, entonces, no dijo nada: se tomó pausadamente un whisky y empezó a narrar La caída de la casa de Usher, ese clásico del terror que escribió Poe. Lo escucharon, en profundo silencio, unas doscientas personas. Es que a los marplatenses les encanta su festival y acuden en masa: hubo casi cien actividades en diversas sedes y en todas los lectores no sólo asistieron, si no que participaron activamente. Acá las mesas duran una hora y  media y la gente se queda otros cuarenta minutos haciendo preguntas. Las respondieron consagrados y emergentes: el nicaragüense Sergio Ramírez, Guillermo Saccomanno, Cristian Alarcón, Juan Sasturain, el mexicano Elmer Mendoza, la uruguaya Marisa Silva, los españoles Toni Hill Gumbao y Carlos Zanón tanto como la chilena Andrea Jeftanovic, Sebastián Hacher, Javier Sinay, Candelaria Schamun, Rodolfo Palacios, Juan Marcos Almada y Juan Guinot, entre muchos otros: los escritores invitados son 80. Y todos responden. Aunque a veces exceden lo que cualquier escritor puede responder. Le pasó a la uruguaya Silva, por ejemplo. Como su tema suele ser la violencia puertas adentro, hablaba de eso, de las estadísticas de femicidios y otros números igual de espeluznantes. Una señora le preguntó: “¿Y cuál es la solución?”. Silva hizo unos segundos de silencio antes de responder que no tenía ni idea: “yo solo soy una escritora”, dijo. Lo mismo les pasó a Eduardo Sacheri, Carlos Zanón, Guillermo Saccomanno y Sergio Ramírez, que hablaban de las dictaduras de nuestro país, Nicaragua y España. Un señor les preguntó lo que todos querríamos saber: “¿Cómo  seguirá la historia?”. Los escritores no sabían, claro. La impresión, luego de escuchar charlas y charlas y mesas y mesas, es que los lectores, por lo menos los marplatenses, están demandando un Sartre, un intelectual comprometido y con una visión filosófica que pueda dar cuenta del mundo de un modo amplio y que proponga una ética clara. De esos casi no quedan. Pero no fue todo tan serio: Ricardo Romero habló de sus detectives con síndrome de Toureg que desafían miles de obstáculos en una Buenos Aires apocalíptica, Leandro Avalos Blacha de casas encantadas, Esteban Castroman de la nueva genitalidad zombie, Kike Ferrari de boxeo, Selva Almada de sus hombres ladrilleros, Fernanda García Lao de sus instrucciones para usar un cuchillo  y María Inés Krimer de su Ruth Epelbaum, una señora que deviene investigadora, no duda en meterse en el barro y charla de los casos en la cocina con su mucama. Mientras tanto, mientras se suceden y se superponen charlas, los organizadores Fernando del Río y Javier Chiabrando corren y se crea una película y una novela colectivas: acá hay cadáveres. De los exquisitos y los hacen lectores y autores juntos. Volviendo a los temas serios, las dictaduras, tema recurrente y casi inevitable en el fin de semana de la muerte del genocida Videla. Sacheri dijo que “nos falta hacernos cargo, como sociedad, de nuestros silencios y omisiones”. Saccomanno señaló que “el terror deja marcas en el cuerpo, hayas estado en cautiverio o no”. Lentamente, la charla se acercó al presente. Zanón explico que en su país, España, “existe la sensación de que todo está podrido. Eso sucede también por lo que hace la izquierda, con su idea de romperlo todo para después volverlo a montar. Y lo aprovecha la derecha, que es la que siempre tiene listo un padre que te ordena y te castiga porque te quiere.” Cuando escuchó decir “padre”, Ramírez, que fue vicepresidente de Nicaragua durante la revolución sandinista, empezó a definir: “en mi país gobierna el populismo, que de revolución sólo conserva la retórica. La revolución está muerta. Nicaragua es un país rural y la cultura rural es la que reclama un caudillo, el padre que está metido en la conciencia, el que castiga y premia y trata a los ciudadanos como a los peones: es el hacendado.” De la dictadura también se habló en la presentación de Un comunista en calzoncillos, la nueva novela de Claudia Piñeiro. Como era de esperarse, la gran sala que se dispuso para el evento quedó chica. Allí se habló de ese libro que relata la historia de un padre, una hija, un amor entrañable y las posibilidades de rebelión de una nena en un marco de autoritarismo.
Y por las noches, los escritores hablan de lo que los apasiona más que nada en el mundo: el narrador, las tramas, las influencias, los últimos libros que los deslumbraron, los que acaban de publicar y los que están escribiendo o planeando. Y nuevas amistades se sellan de brindis en brindis.