Hace mucho frío cuando Artaud el Muerde Muertos es quien sopla | Manifiesto Artaud de Todo

Cineficción Radio | Especial “Los sueños”

Ya está online la emisión de Cineficción Radio dedicada a “Los sueños”, con la conducción de Darío Lavia y la participación de Chucho Fernández, estrenada el domingo 18 de abril de 2021. Contiene testimonios de Patricio Flores, Mariana Surra, Michael Brandon, Bud Spencer, Boris Karloff, Colin Clive y Carlos Marcos, y testimonios de Franz Kafka, Ahmed Ech Chiruani, Lord Dunsany, H.P. Lovecraft, Mary Shelley, Jorge Luis Borges y Carlos Marcos. Imperdible.

 

4 Lecturas de Terror | Perú Horror Show

 
El viernes 14 de abril de 2021 se estrenó un nuevo encuentro del Ciclo 4 Lecturas de Terror, con la curaduría de Pablo Martínez Burkett y la presentación de Juan Diego Bellocchio (director general de Asuntos Culturales y Patrimoniales de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), por el Canal de YouTube de la Legislatura Porteña (LegisCABA y LegisCABA2). En el especial “Perú Horror Show” leyeron: Poldark (“Los habitantes del vacío”), Jeremy Torres-Montero (“Ella”), Dai Castillo (“Acecho nocturno”) y Mariángela Ugarelli Risi (“Mala suerte”). 

 

Página/12 | Desatormentándonos, música literaria

Cuando el grupo Pescado Rabioso, liderado por Luis Alberto Spinetta, editó su primer álbum, ninguno de sus integrantes imaginó que muchos años después un impetuoso admirador homenajearía aquel sacudón-musical-roquero, poniendo el ojo en la condensación que sus composiciones proponen en torno a lo macabro, lo poético y lo visceral. Desatormentándonos se llamó aquel disco de 1972, y hoy es el título del libro de José María Marcos que logra lo que, en términos similares, alguna vez ambicionó Borges: trasladar al castellano la música del inglés y del alemán. En sus páginas dedicadas al horror y el delirio, el autor trabaja sobre aquello que “nos muta en lobos a la luz de la luna y en larvas bajo un tórrido sol veraniego”, como sintetiza Mariano Buscaglia, y construye un libro fantástico haciendo literatura sin encorsetarse con pretensión literaria alguna. Marcos narra, escribe y describe, expone desde abajo. No se abruma en el ardid de la prosa, o el magistral dominio del lenguaje, o el florilegio de adjetivaciones al mejor estilo del realismo mágico; él usa lo necesario, lo ineludible para sus ficciones, y masculla entre dientes al tiempo que vistea a los costados mientras el lector bebe un café. El cuento que cuenta crece sin que aún estemos atentos al tema con la escrupulosidad necesaria. Sin que nos percatemos, prospera la tensión, el crescendo se va dando sutilmente, casi a traición a causa de que, ante el desconocimiento de lo que vendrá, el asunto nos toma de sorpresa y el planteo desplegado en la página fuerza la atención del lector. Para José María Marcos, escribir es librarse de sus fantasmas, purificar el espíritu; él está presente con sangre y vida en cada línea explosiva, violenta, iluminada, sentida, con estremecedor significado y positiva proyección en nuestras letras. Percibimos la exposición de un cuerpo lacerado y una aventura hacia el infinito, de cara a una fatalidad que arrastra al lector y lo enfrenta con su abismo. Cuando nos reponemos, ya está, ya estuvo, a otra cosa, estamos dentro, zambullidos en un baño de letras del que no saldremos hasta alcanzar el colofón aún envueltos en las situaciones, los personajes, el territorio de la fantasía y el espanto. Marcos nos habla bajito, desde el barrio y el barro, nos arroja como al descuido apenas un asunto de familia que se gestó en blanco y negro, y al que él le miente colores que no dejan de sobrecoger al lector francamente fascinado. Sin duda, el libro es un golpe al hígado producto de la inteligencia como los que aplicaba aquel maravilloso campeón mundial de peso pluma de los años 50, cuando en el Luna Park les obligó besar la lona, en inclinado laberinto de naipes, primero al cándido Oscar Flores, luego al campeón argentino Alfredo Prada y, como cierre, al estupendo y guapo Ángel Olivieri; los tres humillados ante un general Perón, sentado en la primera fila del ring-side, estupefacto y aturdido por la contundencia del genial Sandy Saddler. Igual derrotero y efecto cumplen estos relatos precisos, sabios y hasta científicos, si se permite la parada. Ya en su momento, Leonardo Oyola, muy apropiadamente, supo definir esta escritura de José María Marcos como de “precisión matemática”. Al destacar algunas páginas como muestra, hay que decir que en “Ojos verdes” lo que alguna vez fue un espléndido sitio turístico se transforma en una decadencia infinita, cuando una desconocida manifiesta una perversión más allá de lo esperado por un ingenuo y viejo cuidador. “Salatraco” es un relato familiar donde el Circo del Amor, de gira, exhibe antiguas estatuas de Uzbekistán. El cuento se abre en un primer escenario calmo, pero se lanza a un tono satírico maravillosamente cerrado cuando la protagonista no puede resistirse a sujetar con decisión el pene erecto de una estatua. Estupendo y ardoroso relato que con fino humor sosiega el horror de los otros. “El abuelo Bubby” tiene el papel de operar como majestuoso percherón-cadenero que remolca con firmeza todo el libro. El mismo autor se ubica en su infancia y narra con pasmosa candidez de niño la historia del abuelo Bubby, borrachín y atorrante, que llama a la puerta de casa y sorprende a la familia con su inesperado retorno, luego de seis meses de haber sido enterrado en el cementerio de Uribelarrea. Los diez cuentos del libro nos hablan de nuestros miedos, de los monstruos que nos habitan, de las violencias que nos circulan. Y tal como lo quería el autor, Desatormentándonos logra, con notable mérito, el homenaje tan ansiado al erigirse como un libro que, al ser leído, repercute en el lector con la fuerza de un pesado rock and roll.

“Mujer deshabitada” en Diario de los Poetas

Reseña de Mujer deshabitada (Muerde Muertos, 2019), de María Sola. Por Rubén Sacchi para la sección “Los recomendados de 3+1” de Diario de los Poetas. Edición N° 130. Otoño 2021. 

El jardinero observa la destrucción del mundo

Reseña de Desatormentándonos (Muerde Muertos, 2020) de José María Marcos | Por Damián Scokin para El Colifato Ilustrado | Domingo 4 de abril de 2021

“Una mañana, amanece el jardinero y observa la destrucción del mundo que lo rodea”. El jardinero (temprano amaneció), Pescado Rabioso 

   

Escribir y leer sobre los miedos y los monstruos es una forma de lidiar con las violencias que transitamos (una manera de desatormentarnos), dice José María Marcos en la introducción de su nuevo libro. Diez cuentos plagados de fantasmas, monstruos, súcubos, zombis que toman vino, apocalipsis, animales bonsai, caracoles de hambre voraz y maquinas perversas entre otros ingredientes para este libro conjuro que busca “desatormentar” a sus propias criaturas usando al lector como vía de purificación. Imperdible.

Miradas góticas | El gótico, la ciencia ficción y el fantástico en la obra de Pablo Tolosa

La profesora Natalia Puertas escribió el artículo “El gótico, la ciencia ficción y el fantástico en la obra de Pablo Tolosa”, que forma parte de Miradas góticas:del miedo al horror en la narrativa argentina actual (Etiqueta Negra, 2021), compilación a cargo de la Dra. Adriana Goicochea (Centro Universitario Regional Zona Atlántica - Universidad Nacional Comahue). Los investigadores abordaron las obras de Mariana Enriquez, Luciano Lamberti, Dolores Reyes, Selva Almada, Pablo de Santis y Betina González, entre otros. La revista completa puede leerse online.






Entre vos y yo | Especial literatura erótica

Para su columna radial, Viviana Rosenzwit está leyendo material de Muerde Muertos. “¿Les gusta la literatura erótica? El martes a la noche estaremos hablando de cuentos y novelas que suben la temperatura a cualquiera”. Así anunció su columna del próximo martes 6 de abril de 2021 que se emitirá en el programa “Entre vos y yo”, conducido por Daniela Rago, de 23 a 1 de la mañana, por Signos FM 92.5 Munro. Los oyentes pueden opinar llamando al 4762-0990 y 4721-9581.

1 al 4 de abril | Segunda edición de FELBA 2021

Organizada por la Fundación El Libro y el Ministerio de Cultura de la Ciudad, FELBA se llevará a cabo al aire libre del 1 al 4 de abril de 12 a 20 horas, en el Parque de la Estación, con entrada libre y gratuita, bajo estrictos protocolos de seguridad ante el Covid-19. Se contará con más de 50 expositores y una destacada programación cultural. Y por haber sido marzo el mes de la poesía, habrá un espacio colectivo dedicado a ese género.


La Fundación El Libro junto con el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires a través del área Editorial de Impulso Cultural acompañada por la Dirección de Bibliotecas, llevará adelante la segunda edición de la Feria de Editoriales y Librerías de la Ciudad de Buenos Aires (FELBA). La misma se realizará al aire libre, del 1 al 4 de abril de 12 a 20, en el Parque de la Estación, en la calle Presidente Perón 3326, entre Agüero y Gallo, en el barrio de Balvanera, de forma segura bajo los protocolos correspondientes. 
La FELBA contará con 50 expositores entre librerías y editoriales de la Ciudad y una destacada programación diaria, con charlas sobre feminismo, literatura juvenil, poesía, comic, entre otros temas. Se desarrollará frente a la biblioteca Parque de la Estación, que es un nuevo punto de encuentro para los lectores en la Ciudad. Y por haber sido marzo el mes de la poesía, habrá un espacio colectivo dedicado a ese género.
“Estamos muy contentos con la segunda edición de FELBA, un evento que en el año 2020 significó la vuelta del mundo editorial a la presencialidad y al espacio público. Durante cuatro días se reunirán sus principales actores, participarán 50 expositores, entre librerías y editoriales, que intercambiarán y compartirán experiencias, generando una importante sinergia. El trabajo y la coordinación del área Editorial de Impulso Cultural y la Fundación El Libro hizo posible realizar esta iniciativa, para potenciar y visibilizar a un sector al que acompañamos desde el Ministerio con diferentes medidas, en un año complejo. Es un paso adelante para seguir ese camino, y continuar brindando herramientas a los hacedores de la Ciudad”, expresa el ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro.
“Los cincuenta stands garantizan una gran diversidad editorial, para interesar a todo tipo de lectores, adultos, jóvenes y niños. Esta es una razón de ser y de éxito de toda feria. La otra es la oferta cultural, que la habrá con las dos actividades diarias, de debate o lecturas. Y, por supuesto, la recreación y presencialidad, que en medio de la pandemia, y con los cuidados necesarios, nos dan una dosis de optimismo y de expectativa positiva entre quienes producimos libros y quienes los leen”, dice Oche Califa, director institucional y cultural de la Fundación El Libro.
Las actividades de la feria podrán seguirse a través de las redes sociales del Ministerio de Cultura de la Ciudad: @impulsocultural y @bacultura. También a través del sitio web de Fundación El Libro www.el-libro.org.ar, y sus redes sociales @ferialibroba (IG), @ferialibro (Tw y YT) y @ferialdellibro(FB).
Esta actividad, se realizará a través de los protocolos de ferias de libros y de eventos culturales al aire libre. La radio de la Ciudad, la AM1110, estará presente emitiendo parte de su programación desde el Parque de la Estación.
 
EXPOSITORES: Las librerías y editoriales participantes serán: Todo CBC, Espacio Moebius, Infancias Libres, Buenos Aires Books, Otras Orillas, Arte a Babor, Nazhira, Librería Aguilar, Yaestiempo ediciones, La Bisagra Técnicas de estudio, Puntos suspensivos ediciones, Luminias, La Libre, Editorial Albatros, Editorial Ciccus, Orsai, Editorial Dícese, Az editora, Librería Noveduc, Cúspide Libros, Ediciones RyR, Hekht Libros, Del Naranjo, Riderchail, Librería de las luces, Mil trazos ediciones y taller, Librería Sudestada, Casa Mundus, Punto de encuentro, Editorial Mariscal, Hd libros, Galerna, Librería del Fondo, El Túnel Libros, Cheuque, Alamut Libros, Asunto Impreso - Librería de la imagen, La coop librería, Nuestra América Editorial, Ediciones IPS, Corregidor, Libros para el mundo, Librería Guadalupe, Dickens, Mezcla Aditiva - Severled - Nubífero, Gerbera Ediciones, Librería Raíces, Ritualitos, Editorial Bonsai, Karlovich Libros. Además, en el Espacio de Poesía Impulso Editorial participarán: Socios Fundadores Editorial, Ediciones Continente, Editorial Tres Más Uno, Milena Caserola, La Mariposa y la Iguana, y Audisea Editora.
 
PROGRAMACIÓN
JUEVES 1 DE ABRIL

16h | DEGUSTACIÓN LITERARIA POR ARTISTAS. Un viaje sensorial a través de los libros. Participan: Andrea Álvarez y Diego Frenkel. Coordina: Sol Socolosky.
18h | INTERSECCIONES DEL NOVENO ARTE CON LAS GALERÍAS Y FERIAS DE ARTES PLÁSTICAS. Participan: María Luque, Power Paola y Daniel Santoro. Coordina: Martín Ramón.
 
VIERNES 2 DE ABRIL
► 16h | #LITERATURAENLABURBUJA.
Experiencia de lectura en simultáneo para contagiar el placer de leer. Con Cecilia Bona.
► 18h | PERFOMANCE DE POESÍA. Participan: Ultramanijas (Maxo Garrone y Diego Arbit), Las Ridículas (Maru Betania Pacín, Mhoris Emma y Diego Arbit) y Checha Kadener.

SÁBADO 3 DE ABRIL
► 16h | LOS DÍAS VAN TAN RÁPIDO.
Seis poetas leen poemas propios y a sus autores favoritos. Participan: Andi Nachon, Carlos Ríos, Lara Segade, Julián López, Olivia Milberg y Daniel Lipara.
► 18h | ¿ESTAMOS EN LA PANDEMIA DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA? Participan: Guillermo Martínez, Elsa Drucaroff y Enzo Maqueira. Coordina: Alejandro Horowicz.

DOMINGO 4 DE ABRIL
► 16h | LIBROS, COMICS Y STREAMING.
Consumo cultural juvenil: lo actual y lo que vendrá. Participan: Dewars Bracho, Bel Riddle, Anto Romano y Maca Yannelli. Coordina: Cris Alemany.
► 18h | FEMINISMO Y LITERATURA. Mapas, historias y recorridos posibles. Participan: Silvia Hopenhayn, María Rosa Lojo y Eugenia Zicavo. Coordina: Mercedes Funes.

El Lugar de lo Fantástico | “Desatormentándonos”

Reseña de Desatormentándonos (Muerde Muertos, 2020) de José María Marcos | Por Lucas Berruezo para El Lugar de lo Fantástico


“A la vuelta, mi padre me mandó a dormir y pude escuchar que siguieron discutiendo. No sé cuántas horas, porque, si bien intenté quedarme despierto, el sueño me venció. ¿Qué más podía pasar? Tarde o temprano, el sueño vence a los vivos y a los muertos que sufren insomnio”. José María Marcos, “El abuelo Bubby”, en Desatormentándonos.

Razones ocultas: el número “10”

Cuando terminé de leer Desatormentándonos, no pude evitar preguntarme por qué un libro así tuvo que esperar diez años para ver la luz. La historia de la literatura está llena de paradojas y de casos en los que los libros toman caminos misteriosos e inexplicables, como si siguieran los designios de una deidad textual caprichosa. Esto parece haber ocurrido con la compilación de cuentos que hoy nos ocupa. Su autor, José María Marcos, de forma consciente o tal vez sin saberlo, pareció seguir, con coherencia y disciplina, una constante que tiene al número “10” como protagonista.
Sin intención de hacer numerología, se puede señalar que, a veces, ciertos números se destacan en algunos textos. En la Divina comedia, por ejemplo, podemos ver cómo, entre otras tantas claves alegóricas, sobresale el número “3”: tres partes, treinta y tres cantos, tres protagonistas, estrofas formadas con tercetos encadenados... En el caso de Desatormentándonos, es el número “10” el que no deja de llamarnos la atención, principalmente por las relaciones extratextuales que se establecen con él. Diez cuentos, que tardaron diez años en reunirse en un único tomo, justo para conmemorar los diez años de vida de la editorial Muerde Muertos, en el año 2020 (es decir, “2” veces el número “20”, que si lo dividimos justamente por “2” nos da “10”). Así, vemos que el motivo por el cual este título tuvo que esperar una década para nacer nos trasciende, guarda razones misteriosas y hace de él (cuando no de nosotros, sus lectores) un elemento digno de una de sus historias.
En fin, existen cuestiones que no podemos entender, mandatos que seguimos y cumplimos sin siquiera darnos cuenta. El mundo, en muchas ocasiones, se nos rebela peligroso en la imposibilidad de explicar sus fenómenos. Es ese mundo que, no pocas veces, nos atormenta. Por suerte existen libros como éste: para poder conjurar el miedo con el terror; para perdernos en sus historias; para, en definitiva, desatormentarnos.
 
Terror desde todos los frentes
 
Los cuentos de Desatormentándonos nos muestran diferentes argumentos, pero todos coinciden en dos aspectos fundamentales: el terror y lo fantástico. Las historias combinan, de manera magistral, el miedo con los pliegues oscuros de una realidad que, en el plano de las vivencias, insistimos en considerarla rígida, transparente y explicable. Desde experimentos que se vuelven en contra del experimentador hasta animales aparentemente inofensivos que traen a la Tierra el apocalipsis, el libro presenta máquinas tan humanas como un dios que se enamora, seres de la noche cuya sensualidad nos pierde en la espera que obliga su ausencia (y, fatalmente, su presencia), muertos que vuelven a la vida para enseñarnos las bondades de la muerte, entre otras tantas singularidades. El talento de José María Marcos para sorprendernos página tras páginas es notable. 
Por mi parte, me gustaría mencionar de manera especial “El Cangrejo”, uno de mis favoritos. En él, un narrador ya adulto cuenta una anécdota que, según cree, casi le costó la vida cuando era chico: aquella vez en que él y su amigo Gastón Capistrano decidieron meterse en la residencia El Cangrejo, perteneciente al fotógrafo Eusebio Cardini, mientras éste se encontraba en la taberna del pueblo. Lo que comienza siendo una travesura inocente (los chicos no buscaban más que “robar” nísperos y ciruelas) se convierte en una experiencia traumática que llegará a romper las leyes naturales tales y como las conocemos. “El Cangrejo” es un relato fantástico de una precisión milimétrica, que deja al lector alucinado. Poseedor de un final sorprendente (del que no diré nada para evitar todo posible spoiler), llegamos a él poco a poco, en una especie de descenso a lo inquietante. Cuando lo terminé de leer, no pude más que quedarme en silencio, con la vista perdida en cualquier parte y la mente poco menos que desecha.

“Que sea rock”
 
El título del libro, Desatormentándonos, que también es el nombre de uno de los cuentos, hace alusión al primer álbum de Pescado Rabioso, banda legendaria del rock argentino liderada por Luis Alberto Spinetta. Este paralelismo con el rock nacional lo podemos ver también en los otros dos libros que publicó la editorial Muerde Muertos en este festejo por sus diez años. Me refiero a No obstante lo cual de Carlos Marcos (que hace referencia a Riff, banda de Pappo) y Olvidemos todo de una vez de Fernando Figueras (cuyo título es, a su vez, un verso de la canción “Estertor” de Babasónicos). Esta triada rinde, entonces, un doble homenaje: por un lado, remite a la música y, por otro, es una celebración de la misma editorial Muerde Muertos, que hace diez años nacía con tres títulos de estos mismos autores.
 
Imperativo categórico

 
No voy a negar que soy un admirador de José María Marcos. De hecho, considero que Muerde muertos, novela que escribió junto a su hermano Carlos, es una de las mejores novelas de terror fantástico de la literatura argentina. Ahora, Desatormentándonos viene a continuar lo que hace diez años comenzó con Los fantasmas siempre tienen hambre, su primer libro de cuentos. Decir que recomiendo todos estos libros sería como decirle a una persona que acaba de ser mordida por una serpiente venenosa que tome el correspondiente antídoto. Más que una recomendación, es una exigencia. Lean Desatormentándonos. Lean todo José María Marcos.

Página /12 | Sócrates se vacuna



Hablándole por teléfono, Platón le insiste a Sócrates para que entre en razones y entienda que están en otra dimensión y que mejor es seguir el dicho popular de “donde fueres haz lo que vieres”. El maestro sigue reticente: “¿Por qué caminar por la tangente cuando lo correcto es transitar por la diagonal; acaso tiene el mismo valor un gol hecho con la mano que un gol logrado desde un impecable tiro libre desde el medio de la cancha?”. Platón, algo esgunfiado, cambia el tubo de mano: “Querido maestro, no es hora de filosofar, el pobre Diego ya se murió, por ahora creo que es mejor que dejemos esas cosas en el freezer, ya más adelante las debatiremos. Y le aconsejo que pare de ver esos programas pedorros de televisión que viven zarandeando a los muertos.
Aprovechemos que somos personas de riesgo para inscribirnos y ¡darnos la vacuna de una vez!, no jodamos querido troesma, no vaya a ser que el gobierno mundial conspire feo y ¡decreten huelga los laboratorios!... El maestro se rasca la pelada en busca de claridad: “Querido discípulo, ¿vos creés que tu repentina decisión nos llevará realmente a la verdad de la sabiduría y al comportamiento bondadoso en esta sociedad hoy tan controvertida?”. Platón, que está que se come el tubo del teléfono, lento pero firme, se suelta: “¡Dis-cí-pu-lo-las-bo-lai-nas! Te repito por última vez: llamá al 147 y pedí turno, se tarda pero es lo que hay, no pierdas tiempo querido troesma, y tené a mano tu DNI, chau, llamame cuando estés vacunado. Yo ya estoy dándole al 147. ¡Y por favor comprate ya un celular, aunque sea trucho, la pu…”. 
El golpe del teléfono con el que Platón corta la charla hiere el tímpano de Sócrates. Éste, displicente, se desentiende de la brusquedad de Platón y bebe otro sorbo del pocillo. Huele el café. ¿Por qué huele sombrío y repugnante?, se pregunta Sócrates. Y de inmediato recuerda al hijo de mala madre de Aristófanes que tanto hizo para que lo condenaran a morir bebiendo la cicuta... Concluye resumiendo: claro, estoy repitiendo la regla de tres simple de Proust, té-medialuna-y vuelta al tiempo perdido. Sócrates se acaricia la barba y entiende que el consejo de su discípulo-amigo es atinado, y debería llevarlo a cabo sin pensarlo más tiempo. Marca el 147. Una voz de amable-disco le agradece y le da varias opciones que lo marean, por lo tanto, corta. Ahora, con lápiz y papel a mano, vuelve a marcar. Le dicen recomendaciones, opciones, otros números que lo vuelven loco. Corta y vuelve a marcar. Escucha atento. Sí, la opción 2 es para consultas de adultos mayores; y como bien le explicó Platón hay que teclear el 1 para la inscripción. Lo hace. Todos nuestros operadores se encuentran ocupados, en instantes serás atendido, le dicen. Pensando que de esto debe sacar alguna conclusión filosófica, el bueno de Sócrates se entretiene durante un largo rato marcando y cortando; cortando y volviendo a marcar soñando con agarrar la sortija de la calesita. Pero no logra el objetivo. Se empeña porque como buen ciudadano debe cumplir con la ley. 147. Disco grabado. 147. Todos nuestros operadores se encuentran ocupados. Corta. 147.
Sócrates se impacienta porque aunque se puede esgrimir la excusa de la mala comunicación para evitar sanciones, él siempre ha respetado la ley, y porque ahora esté en una nueva dimensión, eso no quiere decir que pueda aprovechar esa excusa como ventaja para evitar el cumplimiento de su obligación de ciudadano. Así fue como bebió la cicuta, acatando la ley que lo había condenado, y negándose a las escapatorias que sus amigos le habían organizado. Debo acatar la decisión de las autoridades, sí-sí, a pesar de la duda de mi buen amigo el poeta Ricardo Morelli que ve al poder judicial como iglesia abandonada, sí-sí, yo debo acatar las decisiones de las autoridades para así explicarme en democracia. 147. Todos nuestros ope… Corta. 147. ¿Quién habla?, le pregunta una voz femenina... Sócrates se queda más turulato que tallarín azucarado. ¿Hola?... ¡Sí-sí!, soy yo, no corte por favor, hace dos horas que estoy aporreando el 147. Ella vuelve a preguntarle: ¿Qué quiere?... ¡¡¡Vacunarme!!! Me llamo Sócrates y quiero vacunarme porque soy una persona de riesgo. Ella lo lamenta: Va a tener que volver a llamar más tarde porque ahora se nos ha caído el sistema. ¡¡¡Nooo!!!... A un paso del patatús, Sócrates usa todo su arsenal de seducción: ¿cuál es su nombre?... Fernanda… Ah, querida Fernanda, usted es la iluminada de Dios… Y le ruega que comprenda que está hablando con una persona mayor, que ya se le gastó el dedo de tanto teclear, que lo correcto sería que tomaran su mail o teléfono y ella lo llamara cuando a la página caída se le ocurra levantarse. Ella vuelve al lamento y entonces él saca chapa diciendo que es un filósofo amigo del Papa-argentino y más y más, sea gentil y páseme con una autoridad, y más y más… Y por fin agotada, le dice la mujer: espere. Silencio. Nueva voz. Hola, habla Sofía. ¡Sofía, usted es la iluminada de Dios! y Sócrates vuelve a extender los argumentos con un dejo de voz algo agitado para que Sofía se conmueva ante la posibilidad de tener que estar dialogando con un jubilado ya en terapia intensiva… Ella lo calma y le dice que está bien. Cuando Sócrates escucha “está bien” se baja del escritorio y se sienta como un alumno obediente y le da su número de DNI, su mail y teléfono. Sofía le promete que lo llamará: y él, en agradecimiento, jura mandarle sus obras completas con un impresionante prólogo del ex presidente Menem. Ella corta y él se queda hipnotizado mirando el tubo, cuelga al rato. ¿Será verdad? ¿Me llamarán? ¿Estaré soñando un sueño?
Sócrates prende el televisor y se entretiene con los chimentos, los concursos de preguntas sin respuestas, los cocineros y los que quieren linchar a un violador. Pasan las horas y piensa seriamente que no estaría mal el consejo de Darío Lavia para que escriba, de verdad, su impresión sobre el país; quizás el libro sea un best-seller, a Darío no le va mal con “El Árbol Sangriento”… A minutos de las 12 de la noche, suena el teléfono. Temblando pero firme, Sócrates descuelga: ¿Sí?... Sí, soy yo; sí, estoy anotando, viernes a las 13 horas, sí, claro, mi número clave, ajá, 144796, ¿también me avisarán por mail?, bien, gracias, sí-sí, todo muy bien, gracias…Cortan. Sócrates se desparrama en el sofá y piensa que la virtud se identifica con la sabiduría en cuanto es capacidad de autodominio, no momentánea u ocasional sino metódica y constante, hábito unitario del espíritu que se conquista sólo mediante el esfuerzo perseverante y continuo de la inteligencia y de la voluntad, unidas en un nexo recíproco e inseparable… Habiendo quedado conforme con lo pensado, decide que es una espléndida ocasión para descorchar un buen Malbec... Pero ¿Y si lo que me inyectan es una new-cicuta?