MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Haikus Bilardo en Habla el Balón (Bogotá)

Reseña de Haikus Bilardo (Muerde Muertos, 2014), de Fernando Figueras y José María Marcos. Publicado en Habla el Balón el viernes 1º de julio de 2016.

Poesía y fútbol. Poesía de fútbol. Fútbol poético. Fútbol y poesía. Haikus Bilardo los reúne a todos.
El haiku es una forma tradicional de poesía japonesa donde con el poeta imprime una imagen en un formato de 5 - 7 - 5 sílabas (moras en el alfabeto japonés). Bilardo fue el apellido detrás de la conquista de México 86 y la campañota de Italia 90. Fernando Figueras y José María Marcos son un par de poetas locos que decidieron unir la tradición japonesa con la cima del fútbol argentino para sacarse un librito de poesía único.
El concepto es sencillo: retratar la trayectoria de la Selección Argentina durante los mundiales del 86 y el 90 a través de haikus. Es brillante. La estética limpia y sin pretensiones pero a la vez contundente del haiku es fácilmente relacionable con el fútbol pragmático, sintético y vertical de Carlos Salvador Bilardo. Los autores arguyen que la decisión del haiku fue por lluvias del azar, sin embargo, con cada poema que se lee, se hace cada vez más sentido la arbitrariedad.
El libro está, como el fútbol, lleno de juegos. Sin embargo, el primero, y más evidente es lo que le da la esencia al libro: los versos son un 3 - 5 - 2 (de sílabas) al mejor estilo bilardista. La formación que pasó a la historia es también la estructura que narra las epopeyas argentinas en cada verso. Cada partido tiene su respectivo poema que se compone de 12 haikus. A mano seguida, los autores hacen una síntesis del partido con una ficha técnica y, a manera de ñapa, sueltan una recopilación de material de prensa y literatura que contextualiza el partido y el poema.
Es un libro único en la literatura de fútbol. Quizá sea lo más cercano al juego mismo. Distinto a los cuentos y las novelas, estos poemas pretenden enmarcar imágenes propias del juego (como intentado revivirlas) y no, como sucede en otras ficciones, aproximarse a otros dilemas de la vida utilizando el fútbol como el canal. Leerlo, para quienes no estuvimos vivos antes del 90, es como viajar en el tiempo para escuchar cada partido a través de la magia del radio.