MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Primeras repercusiones de la salida de “Strip-tease: traducción visual”, homenaje a Enrique Medina

Enrique Medina, con Strip-tease: traducción visual (Muerde Muertos, 2017).
“Quizá Strip-tease sea el libro más estridente de Enrique Medina. Publicado originalmente en 1976, regresa ilustrado por 40 artistas visuales. Una joyita de editorial Muerde Muertos que ya está en todas las librerías del país”. Alejandra Tenaglia, escritora, editora y periodista
Darío Lavia, director de Cinefanía y Cineficción.
Strip tease: traducción visual es más que un libro: es una ‘ofensa a la pusilanimidad argentina’ y, por ello, se torna automáticamente invaluable para todo aquel con algo en el bocho y en el cuore. ¡Felicitaciones, Muerde Muertos, por el homenaje a Enrique Medina, un autor invaluable de nuestra literatura”. Darío Lavia, editor de Cinefanía, ilustrador del capítulo IV de Strip tease: traducción visual
José María Marcos (Editorial Muerde Muertos) con el escritor
y editor Mariano Buscaglia (Ediciones Ignotas).
“Atención normales y subnormales, ya está a la venta: Strip-tease: traducción visual, de Enrique Medina. La última aventura de la Editorial Muerde Muertos que trae a la vida otro libro sembrado de ilustraciones sobre una de las obras más raras y rabelesianas de nuestra literatura. Al igual que iluSORIAS de Laiseca, Strip-tease: traducción visual es una lectura gráfica de la novela, sembrada de análisis y aportes valiosísimos de grandes artistas y de otros que se aprecian más por su rareza que por su plasticidad. Una gema de esas que nunca jamás volverán a salir a luz”. Mariano Buscaglia, escritor, traductor, ilustrador y director de Ediciones Ignotas
José María Marcos y el cineasta Demián Rugna.
“Editorial Muerde Muertos me invitó a participar ilustrando un capítulo de la nueva edición de Strip-tease de Enrique Medina. Felicitaciones al autor y al sello por esta espectacular obra”. Demián Rugna, cineasta argentino, ilustrador del capítulo XIV de Strip tease: traducción visual

“Strip-tease: traducción visual” de Enrique Medina

Strip-tease: traducción visual, de Enrique Medina (Muerde Muertos 2017), novela adaptada con la participación de 40 artistas visuales, 19x28 cm., 144 páginas. Prólogo: José María Marcos y Carlos Marcos. Edición: Mica Hernández, Carlos Marcos, José María Marcos e Isidoro Reta Duarte. ISBN: 978-987-46507-1-9. Valor: $350.- Distribuye: Galerna-Que leer SA.

 “VENGO EN BUSCA DE LA MUERTE”

Strip-tease: traducción visual celebra la rupturista y valiente novela Strip-tease, de Enrique Medina, publicada durante la convulsionada Argentina de 1976. Para esta nueva versión, han aportado su talento los artistas: Antonio Seguí, Juan Carlos Virgilio (Carpincho), Geraldine Guterman, Darío Lavia, Gustavo Nemirovsky, Ana Vargas, Naty Menstrual, Christian Mallea, Lara Silisque, Alejandro Kaplanski, Esteban Serrano, Balaoo, Roly Schere, Demián Rugna, Dr. Mateo, Diego Axel Lazcano, Milio, Nicolás Prego, Renée Cuellar, Claudio Mangifesta, Arturo Desimone, Paloma Grillo, Esteban Sterle, Gisela Aguilar, Jorge Capristo, Hernán Conde De Boeck, Patricia Benedicto, Carolina Krupnik, Leo Batic, Maru Ceballos, Martín Klein, Karen Pacheco Echeverry, María Ibarra, Mauro Gentile, Antonio Barragán, Jorge Mallo, Lautaro Dores, Laura Ojeda Bar, Ezequiel Dellutri y Alejandro Marcos.

Strip-tease es una novela que organiza posiciones y tensiones sociales en una historia que expresa implícitamente un punto de vista político. Trabaja con una exquisita brutalidad rioplatense, aborda sin tapujos la sexualidad (que es probablemente el tema más observado por la civilización occidental) y se inscribe en la mejor tradición de literatura erótica universal.
El Pichón es un pibe del interior del país que ha juntado paciente y lujuriosamente todos los recortes del periódico con avisos de cabarulos, cines porno y antros donde se practica el milenario arte de quitarse la ropa. Con su cajita de recortes a cuestas, viaja a la ciudad de Buenos Aires y allí conoce a El Maestro, un verdadero veterano de estos reductos.
Los destinos posibles planteados en esta novela son todos horripilantes y dibujan proféticamente la situación del país en aquella época. Las posibilidades son un poema: podemos terminar ahogados en semen, muertos en el pozo del baño como el enano Cachilo, ensartados en un tenedor gigante, castrados o fundidos con El Maestro mismo repitiendo alguna de sus célebres enseñanzas.
 “Vengo en busca de la muerte” es la contraseña oracular con el que comienza y termina la historia, frase que pasa de la boca de El Maestro a los labios de El Pichón convertido en Maestro. Es la contracara de una misma moneda: las luces y las sombras, el Eros y el Tánatos, los muerde y los muertos. O como diría El Maestro, en otra de sus inolvidables intervenciones: “¡Gocen, porque las ratas se comen todo, menos la mierda!”.

Del prólogo de los hermanos Carlos y José María Marcos

Pablo Martínez Burkett en “El vagón del escritor”

ENTREVISTA EN TREN INSOMNE. Hoy se sube a nuestro tren el escritor y abogado Pablo Martínez Burkett, y nos presenta su cuento “La santa fe”. Por Soledad Hessel

—¿Cuando y por qué comenzaste escribir?
—De la misma manera que nunca tuve una epifanía que me indicara que quería ser escritor, tampoco tengo la certeza de un momento preciso. Recuerdo una “poesía” que escribí a resultas de una intoxicación masiva en una Primera Comunión (así que debo haber tenido 10 años); recuerdo que escribía y dibujaba historietas en los talonarios usados del negocio de mi abuelo (tenía 12 ó 13); recuerdo que en 4to. año participé representando a mi colegio en el Concurso José Pedroni que era muy reputado en mi Santa Fe natal (de donde infiero que para mis profesoras de Literatura algún mérito habrá tenido lo que escribía a los 16 años); recuerdo las torpes poesías adolescentes a alguna noviecita; recuerdo que ya en la facultad escribía cuentos con regularidad. Pero soy incapaz de identificar un momento genésico. Y tampoco un por qué empecé a escribir. Más bien resultó un proceso que se fue afirmando con el tiempo. Puesto a conjeturar es probable que haya obrado por el deseo de emulación de mis lecturas. Me encantaría tener una respuesta con un poco más de glamour, pero me estaría inventando un pasado que no fue.
—¿De qué se nutre tu escritura?
—De todas mis lecturas, sin dudas. Como decía Borges: un tigre es todos los venados que ha devorado. Yo soy todos los libros que devoro con placer troglodita. Y también me nutro de lo que sucede a mi alrededor porque, si mi trabajo en hacer que lo familiar, lo conocido, se vuelva ominoso, entonces es preciso estar muy atento al entorno para encontrar el atajo por donde se pueda colar la torsión fantástica y conseguir ese extrañamiento de lo cotidiano.
—¿Tenés rituales a la hora de ponerte escribir?
—Alguna vez he leído (y ya no recuerdo) los rituales de escritores famosos. No tengo rituales. Es probable que allí radique la razón por la que nunca dormiré con la fama. Pero para atenerme a la pregunta, no sé si son rituales (porque no me da un desarreglo nervioso en caso de no poder “celebrarlos” y, por otra parte, puedo escribir en cualquier lado, a cualquier hora), pero si estoy en mi escritorio prendo patchouli o palo santo o sándalo. También tengo incienso de las iglesias. Me gusta mucho el olor de las maderas nobles. Supongo que me facilita entrar en cierto estado de quietud interior o conexión (no me preguntes con qué porque no lo sé). También soy de escuchar música según lo que esté escribiendo pero mayormente música incidental china. Es creencia entre los orientales que hay cinco tonos cósmicos que se corresponden con cinco sistemas corporales y que una resonancia melódica propicia ayuda a la circulación del Chi o energía vital. Esa sería una explicación sesuda. Otra sería que prendo sahumerios simplemente porque me gustan mogollón (como diría una amiga española trasplantada).
—¿Hay algún tema que aún no te animaste a enfrentar con tu escritura?
—Hace unos cuantos años me preguntaron algo parecido en una audición de radio. Y respondí que como papá de una nena (en esos momentos de unos 2/3 años) no podría escribir algo que significara violencia o abuso infantil. Pero la pregunta me quedó picando porque a mi modo de ver, el escritor debe despojarse de sí y dejarle espacio a sus personajes. Por entonces estaba escribiendo una novela por entregas situada en un mundo devastado por el apocalipsis climático donde los vampiros están en una guerra de supervivencia con la humanidad. Llegué a casa y escribí un capítulo donde los Hijos del Sol Negro hacen una verdadera salvajada con la hijita del médico que descubrió una forma de exterminarlos. Quedé emocionalmente extenuado pero satisfecho porque sentí que había avanzado un escalón en eso de darle vida propia a los personajes, con prescindencia de mi escala de valores.
—Te doy una bola de cristal para ver el futuro, ¿cómo te ves?
—Cuando salió mi primer libro, en la librería de un shopping del conurbano había una torre con libros de un periodista de chimentos que tenía, sólo en ese local, más ejemplares que toda mi edición. Ese tackle al ego fue muy educativo. Por otra parte, vivo en un país periférico, escribo en un idioma periférico y me dedico a un género periférico. De modo que no me veo en Suecia recibiendo el premio de la Academia. No estudié Letras (ni siquiera fui a la facultad en Buenos Aires). No pertenezco a ninguna runfla, no formo parte de ningún cenáculo ni orden sagrada. Pero todos estos elementos objetivos antes que desmoralizarme simplemente le dan marco a la batalla. Arrancamos 5 goles abajo. Hay que apretar los dientes y redoblar el esfuerzo supliendo con ingenio y talento lo que aparecen como condiciones muy adversas. Uno no se bate porque vaya a ganar: se bate porque es hermoso. Consecuentemente, me veo publicado varios libros más, tanto de cuentos como un par de novelas, aquí, en España y en USA, donde aspiro a publicar en inglés. También asistiendo a algunas convenciones mundiales del género como invitado. Y por supuesto, me veo multiplicando las visitas a los colegios para compartir lo que escribo con la pibada. La devolución que te hacen los chicos es muy enriquecedora y el cariño que te dan pone a prueba la robustez coronaria.
—Hoy ¿por qué escribís?
—Por lo mismo que ayer: porque me encanta contar historias.

“La santa fe”

La mayoría de los hombres no son capaces de pensar, sino sólo de creer, y no son accesibles a la razón, sino sólo a la autoridad. Arthur Schopenhauer

Soy el archivista del museo. Es sólo una tarea administrativa, pero me gustaba imaginar que era el guardián de la memoria. Hoy preferiría sufrir de amnesia no tanto por el desmoronamiento de aquello que dábamos por cierto sino por el terror que me atenaza las entrañas. Como muchos, escuché la historia de boca del Padre Rincón: en una de las tantas crecientes, un camalote trajo un yaguareté que se metió en una sala del Convento de San Francisco. Al llegar la noche, un curita cerrando puertas lo confinó sin darse cuenta. A la mañana siguiente, el felino hambriento mató a tres frailes y un seglar. La versión oficial dice que el alcalde Urbano de Iriondo organizó una partida que acorraló a la bestia en la sacristía y lo mató. La huella del zarpazo en una mesa de madera quedó como testimonio de la carnicería. Sin embargo, olvidada en el fondo de una caja con papeles legados al museo encontré una carta. Omitiré el nombre de su autor, pero era un miembro de aquella partida quien, en la hora postrera, quiso morir en paz. Me bastó una leída para advertir la verdad del relato y saber que hubo una confabulación para ocultar lo abominable. Moderando el arduo castellano de 1850 copio la parte que importa: “Siempre es mejor echarle la culpa a las fuerzas de la Naturaleza que admitir el reinado del Mal. Los muertos fueron reales no así el agresor. Ningún animal se aventuró por las galerías del Convento. Sí un horror innombrable, un ser monstruoso, con garras descomedidas y dientes feroces, que con el poder de una horda salvaje emergió del río. Un ser retorcido por la furia y la maldad. Una sombra maligna, una excrecencia del Infierno que codiciaba el alma de los hombres santos. Inútiles fueron las invocaciones, vanos los apresurados exorcismos. Los mató uno a uno entre gorjeos que parecían carcajadas. Y como vino se fue, reptando hasta el agua con una velocidad pasmosa mientras todo a su alrededor se volvía pútrido y fosforescente. El padre de la iglesia Matriz y el Cabildo en pleno nos obligaron a jurar ante la Virgen de Garay que jamás contaríamos lo que vimos. Aunque no quiero presentarme ante el Creador con el peso de esta infamia ya estoy condenado. Por eso escribo esta confesión que antes que disculpa es advertencia. El demonio volverá una y otra vez”. Ojalá alguien encuentre estas líneas. Todo ha tomado un color extraño y se instaló un frío anómalo que huele a podrido. Zarpas inhumanas ya rasgan mi puerta. Es hora de pagar el precio de mi delación.

Edición 10º aniversario de “El manual sadomasoporno”

El manual sadomasoporno (ex tractat), de Alberto Laiseca (Muerde Muertos 2017), novela, 104 páginas. Prólogo: José María Marcos y Carlos Marcos. Ilustraciones: Carlos Marcos. Diseño de tapa e interior: Mica Hernández. ISBN: 978-987-46507-0-2. Valor: $260.-

Breviario donde la descripción de técnicas sádicas y masoquistas conviven sin empujarse con aforismos, la comedia negrísima, el humor esquizofrénico, la reescritura creativa, opiniones científicas, recomendaciones para los jóvenes y otros tantos prodigios, el Manual sadomasoporno (ex tractat) es una oportunidad para espiar dentro del fascinante mundo de Alberto Laiseca, mostro máximo de la literatura misma.
Hermanos Marcos

NACE EL MANUAL SADOMASOPORNO

Lai siempre tenía sobre el escritorio una pila de hojas de resma A4, allí, en completo desorden, anotaba desde ejercicios de escritura hasta turnos con el médico o con el veterinario de sus animales, citas y reuniones, recordatorios de llamados telefónicos que debía hacer y, por supuesto, fragmentos o ideas para futuros cuentos.
Así comenzó la escritura del Manual sadomasoporno: una noche llegamos al taller y nos dijo que iba a leernos un decálogo sadomasoquista que se le había ocurrido esa tarde. Revolvió la pila de hojas, llenas de arriba a abajo por su letra enorme, de bordes afilados, y empezó a leer mientras se interrumpía a sí mismo con grandes carcajadas. A la semana siguiente tenía más anotaciones que nos leyó y a la siguiente otras más. Creo que fue entonces cuando lo miré por sobre el desorden monumental de su escritorio y le dije: podría escribir un libro con esos textos, un libro objeto, los textos y algunas ilustraciones, un libro corto, algo inusual dentro del resto de su obra. Él me miró interesado, pero enseguida me dijo: ¿pero quién va a querer publicar algo así, querida? En ese entonces con unos amigos teníamos un sello pequeñísimo que se llamaba Carne Argentina, así que lo miré de frente, envalentonada, y le dije: yo se lo voy a publicar.
Él se rio y supuse que no me estaba tomando en serio, pero a la semana siguiente el borrador del Manual ya tenía su propia pilita de hojas. Cuando llegué a su casa, golpeó los papeles con un dedo y me dijo: le hice caso y lo estoy escribiendo.
Selva Almada

DISTRIBUYE GALERNA-QUE LEER: A través de Galerna-Que leer SA, El manual sadomasoporno (ex tractat), de Alberto Laiseca (Muerde Muertos, 2017) puede comprarse en la cadena Galerna, también en Cúspide y Yenny, o por intermedio de un sistema de compra directa, escribiendo a malpascal@yahoo.com.ar.

“Perros de lo imposible” en las III Jornadas de Carteles

© Zdzislaw Beksinski.
El editor y escritor Carlos Marcos (Muerde Muertos) brindó la charla “Perros de lo imposible” el sábado 2 de diciembre de 2017 en el marco de las III Jornadas de Carteles, organizadas por la Clínica del Cartel Movimiento de Psicoanalistas. Será en Villa Victoria (Matheu 1851, Mar del Plata).

Ya llega el 18º Buenos Aires Rojo Sangre

Entre el 30 de noviembre y el 10 de diciembre se llevará a cabo el 18º Festival Buenos Aires Rojo Sangre (BARS), en dos sedes: Multiplex (Lavalle 780, CABA) y Multiplex Belgrano (Vuelta de Obligado 2199, CABA). +Info

Leyendas urbanas: “El túnel”

Emilia Agustina Presa junto a
Ignacio Román González.
Compartimos aquí una poesía escrita por Emilia Agustina Presa, luego del Taller de Literatura de Horror y Fantasía brindado por Pablo Tolosa, Ignacio Román González y José María Marcos, en el marco de la 8º Feria del Libro de Viedma. Fue el viernes 13 de octubre de 2017, y en la ocasión, conversamos sobre autores de lo macabro, distintos abordajes del terror y leyendas urbanas. Alumna de la poeta Cintia Úbeda, Emilia se animó a recrear la historia de unas monjas siniestras de Viedma y compuso El túnel, que formará parte de la antología Verseras.

El túnel

Por Emilia Agustina Presa

I

Paredes quebrantadas
Entre los escombros
Almas estancadas
En dolor

Se esconde
No ahuyenta
Atrae
Cazador y presa

Un túnel
Que une
Curas y monjas
Sexo y locura
Penumbra

Dilatación
Sus ojos encontrados
En lujuria
Miedo exagerado

Elevan sus cuerpos
Lo anticipo
No reacciono

II

Nada sube
Nada baja
Shock

Dos prendas largas
Tendidas en el suelo
Miradas furtivas
Miradas grandes

Miradas que vienen
A lastimar
Se acercan

Corro
Presa y cazador
Cosas que pasan
En las madrugadas
Cuando todos creen estar alerta

Cuando todos se sienten parte
El último grito ahogado
Se lo esfumó el frío

III

Fieles
Hasta la médula
Crucificándome

Punzadas en las manos
Sangre
Caliente
Llena de miedo
Mi alma sigue
Mi cuerpo no

Abuso
Dolor morboso
Palabas sin fin
En idiomas indescifrables
Por cualquier mortal

Velas
Un círculo
Una canción
Secretos

Porque pueblo chico
               Infierno grande

Taller de Literatura de Horror y Fantasía
Viernes 13 de octubre de 2017
Viedma, provincia de Río Negro
Taller de Literatura de Horror y Fantasía. Viedma, 2017.

Noche de Ciencia Ficción y Terror en La Coop

El viernes 27 de octubre de 2017 compartimos en La Coop (Bulnes 640) una velada convocada por la librería junto con las editoriales Ayarmanot y Muerde Muertos. Escuchamos inspiradas lecturas de Claudia Cortalezzi, Hernán Domínguez Nimo, Néstor Darío Figueiras y Lucas Berruezo, acompañados por escritores y lectores amigos. Un especial agradecimiento a la anfitriona, la librera Lau D. Forni, que preparó un mesa temática de publicaciones y una barra de tragos. Aquí, unas instantáneas del encuentro.

Muerde Muertos en la 8º Feria del Libro de Viedma

El poeta Lautaro Vasiloff estuvo a cargo de nuestro stand en Viedma.
Entre el jueves 12 y el domingo 15 de octubre de 2017 se llevó a cabo la 8º Feria del Libro de Viedma 2017, en el Centro Cultural Municipal (Gallardo 550, CABA). Editorial Muerde Muertos estuvo presente con un stand con sus títulos y de los de Cinefania, Ignotas, Cuarto Menguante, Cigarro Volador y otros sellos amigos. Agradecemos a los organizadores de la Feria, en especial a  Cintia Ubeda y el equipo de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Viedma, por incluirnos un año más en este gran acontecimiento literario.
Muerde Muertos + Cinefania + Ignotas.
Ingreso al Centro Cultural.
Viedma, capital de la literatura gótica.
La hora de los poetas.
Fans de Carpenter.
Ojeando los libros de oro de Cinefania.
Gito Minore (Clara Beter) y José María Marcos (Muerde Muertos).
Patricio Chaija firma un ejemplar de Siniestro.
Luces y sombras en el Centro Cultural.
Pablo Sergio Calabrese visitó el stand de Muerde Muertos.
El historietista Mariano Antonelli
se lleva su ejemplar de Monstruos,
libro de oro ce Cinefania.
Pablo Tolosa firma un ejemplar de Hay que matarlos a todos.
Pablo Tolosa y Patricia Chaija en el stand de Muerde Muertos.
Selfie en el stand de Muerde  Muertos.
Natalia Pooybalbontín, y Raquel Buela, fanas de Hay que matarlos a todos.
TALLERES. En el marco de la feria brindamos también dos talleres literarios,  entre viernes y sábado, en el Sala de Piano, a cargo de Ignacio Román González, Pablo Tolosa, Pablo Chaija y José María Marcos.
Ignacio Román González da comienzo al taller.
Alumnos y docentes al finalizar el taller.
Los alumnos compartieron gran cantidad de historias locales.
Los jóvenes mostraron entusiasmo por el cine y la literatura de horror.
Pablo Tolosa con el ganador de Hay que matarlos a todos.
Ignacio Román González con Emilia,
ganadora de La analogía del cielo.
Natalia Pooybalbontín, Pablo Tolosa, Patricia Chaija, Juan Marco
Gaviño,  Marina Kohon, José María Marcos y  Raquel Buela.
SINIESTRO Y HAY QUE MATARLOS A TODOS. El sábado, en la sala Biagetti, presentamos los libros: Hay que matarlos a todos, de Pablo Tolosa, y Siniestro, de Patricio Chaija.
Ignacio Román González, Patricio Chaija, José María Marcos y Pablo Tolosa.
Patricio Chaija lee un fragmento de Siniestro.
Leyendo Hay que matarlos a todos.
Román González, Chaija, Marcos y Tolosa.
Marcos, Chaija, Román González y Tolosa.
José María Marcos da apertura a la presentación
Chaija, Marcos y Tolosa.
Ignacio Román González, Patricia Chaija y José María Marcos.
Carne cruda en la pantalla.
Momento del book trailer de Hay que matarlos a todos.
Miguel Osorio y Raúl Artola acompañaron a Pablo Tolosa
en la presentación de su novela Hay que matarlos a todos.