MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Terror, ciencia ficción oscura y fantasía en Moreno

Pablo Martínez Burkett visitó el Instituto Nuestra Señora Fátima de Moreno el miércoles 28 de septiembre de 2016, invitado por las profesoras Patricia Maidana y Paola Villalba. Estuvo hablando de HP Lovecraft, el terror, la ciencia ficción oscura y sus libros Forjador de penumbras, Los ojos de la divinidad y su flamante Mondo cane. Aquí algunas de las imágenes.

Martín Etchandy: “Todo el tiempo estoy atento a lo inesperado que puede sucedernos en cualquier momento”

Por Mauro Yakimiuk para Entre Vidas, domingo 25 de septiembre de 2016

El escritor Martín Etchandy publicó el desopilante libro de cuentos Estoy harto de que me saquen fotos con la Editorial Muerde Muertos en el que se destaca la originalidad de cada historia en la que se dan situaciones disparatadas dentro de la vida cotidiana. El autor estuvo hablando con Entre Vidas de su flamante publicación y anticipó el nombre tentativo de su futura antología de poesía llamada Las horas salvajes.
—¿Tenés algún ritual en el momento previo a ponerte a escribir?
—No, porque por lo general la inspiración me toma por asalto; es un momento imprevisible, vertiginoso, de puro placer para mí. No busco el momento, sino que el momento me busca a mí.
—¿Con qué frecuencia escribís?
—Hay épocas en las que me siento a escribir casi todos los días, especialmente en el verano o en vacaciones y otras en las cuales la escritura aparece mucho más espaciada, como un remanso que asoma a veces entre tanto esfuerzo y laburo cotidiano.
—¿Cómo fue el proceso de selección de los cuentos que aparecen en el libro Estoy harto de que me saquen fotos?
—Hay cuentos de estos últimos tres años, la mayoría, que surgieron de una manera muy espontánea, libre, como una aventura creativa. Y otros de viejas épocas (universitarias, por ejemplo) que fueron rescatados de los archivos y reescritos tratando de ser fiel a la idea que les dio origen. No hubo descartes, sino más bien una combinación de nuevas obras y rescates.
—¿Cómo surgió la idea de la tapa del libro?
—Es una gran creación de Mica Hernández, a partir del comentario de un personaje del cuento Pasen que hay fiesta. El protagonista de esta historia tiene una vecina muy molesta que se pasea por todo el edificio con su erizo. Y el protagonista sueña con quitarle las espinas y usarlas para pinchar quesitos y aceitunas en una picada. Aunque pueda parecer extraño (a mí me parece), algunas personas adoptan estos bichos como mascotas.
—¿Cómo se dio la posibilidad de publicar con la Editorial Muerde Muertos?
—Los conocí a través de mi colega y amigo Patricio Chaija, me habló de la editorial y de una colección en la cual mi antología podía encajar. Cuando les envié el libro por suerte les gustó mucho y fue muy sencillo y cómodo todo el proceso de edición con ellos.
—En el cuento Un préstamo una almeja le pide a un hombre que le preste treinta pesos. ¿Cuál fue la imagen disparadora que dio inicio a esa historia?
—Yo también me pregunto cómo fue que terminé escribiendo una historia en la cual un veraneante termina dialogando con una almeja, ja, ja. Supongo que en la gestación de este cuento habrá influido mi fascinación por las situaciones insólitas de la vida cotidiana. Todo el tiempo estoy atento a lo inesperado que puede sucedernos en cualquier momento.
—¿De qué temas te nutrís para escribir historias tan disparatadas?
—De todo lo que me genere asombro, diversión, risa, reflexión; que es un poco lo que busco producir con las historias. Cualquier tema o situación que derive en un delicioso absurdo me interesa a la hora de escribir.
—¿Cuál es tu cuento favorito del libro y cuál el que destacan los lectores?
—Tengo varios que me producen mucha satisfacción y felicidad, no podría elegir uno. Con respecto a los lectores, no hay un acuerdo definitivo, aunque Un estudio antropológico de los indios hatsadu y Estoy harto de que me saquen fotos aparecen entre los más mencionados.
—¿A qué le atribuís que una gran cantidad de escritores estén publicando libros de literatura infantil o juvenil? ¿Está en tus planes volcarte a ese género?
—Es una buena noticia que muchos escritores estén escribiendo para niños y adolescentes, porque eso significa que la literatura está muy viva y sigue teniendo un gran futuro. Supongo que tendrá que ver con las ganas de atrapar y conmover a esos lectores para que sigan siéndolo hasta el final de sus vidas. Yo no pienso en los lectores mientras escribo, solamente me interesa concentrarme y poner toda la energía en la obra que está naciendo. El momento de pensar en el lector es posterior. Así que no hago planes con respecto a los géneros o los destinatarios, simplemente dejo que aparezcan las obras y luego veremos.
—¿Qué  posibilidades hay de ver una historia tuya en teatro o en cine?
—Escribí algunas cosas para teatro, una obra con pequeños sketches o situaciones humorísticas, Risas modestas, y una pequeña farsa que se llama Sopa de cretinos. Y el cine siempre me ha fascinado, pero creo que se debería tener mucho coraje para intentar filmar algo basado en mis historias. Aunque Una invitación (cuento del libro) podría ser un loquísimo cortometraje.
—¿En qué proyectos estas trabajando actualmente?
—Cada tanto aparece algún cuento nuevo y también poemas. En el próximo libro supongo volveré a la poesía, porque tengo reunidos varios poemas que deseo compartir lo antes posible con los lectores. Las horas salvajes es el título tentativo de la antología.

Entrevista a Pamela Terlizzi Prina

“Mi ego es imprescindible para escribir”. Pamela Terlizzi Prina es escritora y abogada. Junto a Agustina Bazterrica coordina el ciclo mensual “Siga al conejo blanco”. Publicó Doce dientes (Textos intrusos). En esta entrevista conversamos sobre sus textos, la fomentación de la literatura en las redes sociales, su rol como lectora y sus métodos de escritura, entre otras cosas. Por Angie Pagnotta para revista Kundra.

1. Si bien tus escritos están atravesados por una voz muy clara y notoria, ocurre que también son versátiles y no parecieran no tener una forma puramente definida, lo cual —según creo— es un buen punto a favor, porque la definición o segmentación (de algo, lo que sea) tiende a aportar más a la confusión que al panorama real de algo, en este caso, un libro, un cuento, un poema ¿a vos te parece que es así o te han encasillado en algo? ¿cómo lo ves?
—Creo que es fundamental el diálogo entre géneros y formatos. Las definiciones son académicas, dudo de que sean capaces de aportar algo a la estética. Al menos yo puedo prescindir sin ningún tipo de culpa de definiciones y calificaciones. Por otro lado, en esos límites difusos está la riqueza, me parece. Quiero decir, prefiero incomodarme e incomodar, como escritora y como lectora. Salir de la zona de confort y bancarme el vuelto de la indefinición. Mis errores y aciertos son producto de un trabajo puramente intuitivo, estético, porque mi primera búsqueda es la de forzar el lenguaje. Muy habitualmente digo que siempre quiero escribir narrativa y siempre puedo escribir poesía: bueno, el resultado de esa contradicción es lo que tengo para decir y el cómo lo digo. Tengo muchísimos textos que me resultan difíciles de encasillar y disfruto esa ambigüedad. No sé, soy abogada y en mi profesión tuve suficientes definiciones y clasificaciones para dos vidas y media. A la hora de escribir prefiero no ocuparme de eso.
2. En la contratapa de Doce dientes, justamente, Horacio Rodio Seín dice que tu escritura no hay absolutos, que es un poco la idea que venimos conversando, y lo que coincido también con Seín es en que en Doce dientes se ven tus cualidades de narradora pero también las de poeta, en la combinación para poder llevar al lector a un pequeño microclima, con precisión y con detalles agudos ¿cómo fue su escritura?
Doce dientes dialoga con Estado de espesura. No sólo porque pertenecen a momentos cercanos, el primero es de 2012 y el segundo de 2013, sino porque tocan temas similares. De alguna manera Doce dientes trabaja para que algunos de los disparadores de Estado de espesura logren la función narrativa. Se retroalimentan, por decirlo de alguna manera. Porque las historias que dispararon poemas tienen que volver a ordenarse para funcionar como cuento. Lo más honesto sería decir que con Doce dientes intento limitarme ese regodeo, ese placer que me produce escribir poesía para darle lugar a la función narrativa, si.
3. ¿Creés que las redes sociales contribuyen a la fomentación de la literatura? ¿Cómo y de qué manera?
—Creo que fomenta la lectura breve, el vistazo. Al menos en lectores poco ortodoxos, que no tengan un profundo hábito de lectura. Como acercamiento, siempre es bueno. A los adolescentes, por ejemplo, les significa una zona amable para acercarse a la literatura. En varias oportunidades di charlas en colegios secundarios y para los chicos es genial tener al autor “a mano”. Ver sus posts, sus opiniones, el material que pueda publicar online, los humaniza, los acerca. En cambio, para los lectores más entrenados creo que las redes sirven para conocer nuevos autores, para ver en qué están nuestros contemporáneos, extender redes, organizarnos, apuntalar un poco la promoción. Pero siempre va a hacer falta el libro, la lectura, el tête-à-tête. Sí, soy de las que piensan que el papel es irremplazable.
4. Muchos escritores, editores y gente que, desde distintas ramas, participa del ambiente literario, se queja de la falta de solidaridad y compañerismo que hay (en términos generales) en este ambiente. ¿Creés que es así? ¿Te pasa algo similar? ¿Creés que hay envidia o es el ego el que domina?
—No hay que confundir soledad con falta de solidaridad. La literatura es en sí misma una actividad solitaria. Puede compartirse, por supuesto, en círculos de lectura, en talleres, en reuniones con colegas, pero la producción es solitaria. A pesar de eso, no creo que eso implique que no haya solidaridad. Tuve la suerte de conocer gente súper generosa en el ambiente. Claro que hay soretes, como en todos los ámbitos, pero honestamente creo que son los menos. Al menos yo me topé con uno o dos solamente. Fuera de esas poquísimas malas experiencias, tanto para mis textos como para el ciclo que coordino, siempre encontré colegas agradecidos y colaboradores. Quizás lo que de vez en cuando saque chispas sea el ego. Y artista y ego hacen una dupla inseparable… pero ese es otro tema.
5. Y cómo es esa dupla, entonces, ¿cómo te llevás con tu ego y la escritura?
—¿Escritores y ego? Y… es una dupla feroz (risas). Bueno, quizás no tanto como feroz, pero casi. Es que cierta elocuencia para decir y esa misma soledad creativa de la hablaba al principio nos hace pensar a veces que los escritores debemos tener algo para decir sobre todas las cosas. Y la realidad es que no siempre tenemos algo para decir, o quizás lo que tenemos para decir son dudas y ambigüedades y contradicciones como cualquier ñato de a pie. A pesar de eso tengo la sensación de que muchas veces se espera que los escritores nos pronunciemos sobre todo y así, circularmente, el huevo y la gallina, en una carrera por encontrarnos la cola, para morderla o chuparla, pero para encontrarla al fin. En cuanto a la relación con mi ego es imprescindible para escribir, al menos para mí. Pelarme conmigo es una fuente inagotable de conflictos. Busco mi propia mierda para escribir. Después es ficción, claro, siempre es ficción, pero es imposible no estar un poco en la propia obra. Igual hay que hacer el ejercicio de correrse para que el ombligo no crezca hasta taparnos los pies.
6. ¿Y con la crítica?
—Súper bien. Me interesan mucho más las críticas negativas que las positivas. Claro que los halagos gustan, pero la verdad es que cuando alguien se plantea una lectura atenta, siempre hay preguntas para hacer. En general soy receptiva con sugerencias y comentarios. Incluso hay un par de personas en la que confío a la hora de mostrar un texto o pedir una devolución.
7. Muchas veces, para algunos medios, te pusiste en el rol de reseñar y escribir sobre libros que escribieron otros ¿cómo te preparás para hacer una reseña? ¿cómo es tu vinculación con tu lado crítico, cuando la crítica va hacia los demás?
—La verdad es que escribo sobre los libros que me han gustado, que me han atravesado de alguna manera, es decir, escribo sobre las obras de las que tengo algo para decir. Frente a un texto que me disgustó prefiero guardar silencio. No sé, la crítica no es sólo decir que algo nos gusta o no nos gusta, es pensar un concepto integral, que trascienda la obra, es un hecho artístico también y deberían ser líneas escritas con compromiso. Lo que me ocurre generalmente es que sobre las obras que no me produjeron nada, no tengo nada para decirle a otro lector. Y si hay algo que jamás diría es “no lean tal o cual libro”.
8. ¿Cuáles creés que son hoy los escritores contemporáneos fundamentales? Me gustaría que acá evitemos pensar en amigos y tratemos de ir por las figuras que admirás por su escritura o sus temáticas ¿qué se esconde detrás de estas elecciones?
—Estas elecciones siempre son injustas, pero reconozco que no soy una lectora de “grandes historias”. Quiero decir, me parten la cabeza las historias chiquitas contadas de modo desafiante, inesperado. En ese sentido, creo que Ariana Harwicz es fundamental. Y de hecho es un ejemplo para conectar con tu primera pregunta: lo que hace Ariana con el lenguaje es brutal y resulta una amalgama de poesía, cuento y novela que me provoca un morbo infinito. Lo mismo me ocurre con Carlos Marcos; en sus textos se repite este límite difuso entre poesía y narrativa, y no para de jugar con la palabra ni un segundo.  Y Gabriela Cabezón Cámara, sin dudas. Gabriela me impacta en el cuerpo. Son tres escritores vertiginosos, desgarradores en muchos sentidos, que usan el lenguaje para mucho más que para contar historias.
9. ¿Cómo elegiste las editoriales con las que publicaste y cómo fue el camino hasta ellos?
—En el caso de Ruinas circulares, que es la editorial que publicó Estado de espesura, que es de poesía, la definición tuvo que ver con un ofrecimiento de Patricia Bence Castilla después de haber participado en uno de sus concursos. Además, siendo mi primer libro, me sentí segura con el apoyo de Liliana Díaz Mindurry, a quien admiro profundamente y quién es parte de su consejo editorial. En el caso de Doce dientes, que es de cuentos, consideré que el valor de Textos intrusos era, justamente, acercar a más escritores nóveles la posibilidad de publicar. Probablemente eso produzca un catálogo dispar, pero Hernán Casabella le dio la oportunidad de publicar a escritores que con el tiempo resultaron extraordinarios. Eso es enorme valor.
10. Todos los procesos creativos conllevan algún tipo método y me parece interesante que el lector que te sigue o el que llega a vos por primera vez, pueda conocer tu rutina de escritura, tu momento del día en el que escribís y también cómo encaras esa tarea:
—Soy tremendamente caótica para escribir. Y soy una poco hija del rigor. Me sirven los deadlines, el objetivo claro, sino me voy copando con cosas nuevas. Soy cortoplacista, y en un punto odio eso de mi, porque es el resultado de la falta de disciplina. Laburar con mi profesión durante gran parte del día, llegar a casa y pensar en Amparo, en la casa, en el Turco, en general siento que todo me queda un poco grande, pero igual el impulso de hace camino, de alguna manera llega, se subleva. Cuando pasa, es glorioso.
11 ¿Qué estás escribiendo en este momento?
—Para el corto o mediano plazo, estoy en el armado de un nuevo libro de cuentos. Para más adelante, espero, terminaré la agotadora corrección de una novela.

Muun Project: entrevista a Pablo Martínez Burkett

El autor habla de su flamante Mondo cane y su visita a la 4º Feria Nacional del Libro de Villa Mercedes San Luis 2016.

Ideame: se viene el 17º Buenos Aires Rojo Sangre

¡Se viene el 17º Buenos Aires Rojo Sangre 2016! La nueva edición del más antiguo festival de cine fantástico y de terror de latinoamérica será entre 27/10 y el 6/11 en el Monumental (Lavalle 836, Buenos Aires). Quienes quieran colaborar con su realización pueden sumarse hasta el miércoles 28-09 con un aporte (y recibir recompensas) en este link.



El Buenos Aires Rojo Sangre es la fiesta anual del cine fantástico y de terror que se hace en la Argentina. Fue creado en el año 2000, cuando el cine de género argentino era apenas un “fenómeno marginal” para las instituciones locales. Durante sus dieciséis ediciones, apoyó el cine de género independiente de todo el mundo, con especial atención en la producción latinoamericana. El festival se financia con la venta de entradas y apoyos públicos y privados, pero su principal fuerza es la del trabajo voluntario de los colaboradores. Todos los que trabajamos en el festival, del primero al último, lo hacemos ad-honorem. El BARS no tiene fines de lucro. Si bien el festival no corre riesgo desde el punto de vista financiero, la fuerte inflación fue corriendo el arco en cuanto a los objetivos presupuestarios. La meta de esta campaña es cubrir el 20 o 25% del presupuesto de la decimoséptima edición, completando los ingresos tradicionales con el fin de cubrir ciertos gastos elementales del festival: la papelería básica, los trípticos gratuitos con la programación, la comida de los voluntarios, el transporte internacional de las copias de las películas. Si obtenemos menos recursos de los buscados, ajustaremos algunos gastos (habrá menos películas, no tedremos los programas de mano, los colaboradores mirarán a los visitantes con cara de zombies famélicos), de todos modos el BARS se hace. Pero si alcanzamos los objetivos, vamos a poder hacer el festival sin sacrificar nada. Y si los superamos... ¡no tenés idea de la fiesta que va a ser! Para cada clase de aporte, preparamos una buena recompensa. ¡Pero sobre todo tenés que tener en cuenta que tu colaboración es un aporte que sirve para mantener vivo al festival! ¡Seguí las novedades del BARS a través de nuestra web, facebook o twitter!

Intelectoilets: entrevista a Franco Vaccarini

Carlos Marcos. Franco Vaccarini y Fernando Figueras.
En Intelectoilets Episodio 43 entrevistamos al querido y talentoso Franco Vaccarini, quien nos habló de su vida en el campo, sus ocho hermanos, su ingreso al mundo de las letras y su novela Maldito vacío (Letras del Sur Editora) recientemente publicada. ¡Gracias, Franco, por tu visita! A continuación: el programa completo.


INTELECTOILETS 43º: POSA PEINE A LA NADA. Domingo 11 de septiembre de 2016. Conexión Abierta. Conducción psicótica: Fernando Figueras y Carlos Marcos. Participación bipolar: José María Marcos. Invitado: Franco Vaccarini (escritor y director de la Colección Galerna Infantil). Juego: Preguntas muy laterales (“El pensamiento lateral” de Edward de Bono). Tango astral de presentación: Alfredo Gasparini Regal (Nada de Dames y Sanguinetti). Post- instrucción sexual: amor vacuno (sobre el libro “Los delitos y las penas” de Emil Dermenghern). Poesía de último momento: “Tarde de invierno” por Jakobo Fijman. Música: “El veneno” de Orquesta de diablos. Llamado Panal de Ideas: Patricia Maidana recomienda. Enviado especial en Plaza Francia: Damián Scokin. Auspicia: Editorial Muerde Muertos. www.muerdemuertos.blogspot.com
Carlos Marcos, Franco Vaccarini y Fernando Figueras.

Entrevistas de tocador VI: Salvador Marcos entrevista a Darío Lavia, creador de Cinefania



Entrevistas de tocador VI
Lector: Salvado Marcos
Escritor: Darío Lavia
Ediciones: www.cinefania.com

Ciclo Intelectoilets Te Ve 2016
Conducción psicótica: Fernando Figueras y Carlos Marcos
Participación bipolar: José María Marcos

Baño: toilette personal de un kunamita

Programa Intelectoilets: Domingos de 20 a 21 horas por Conexión Abierta
Auspicia: Editorial Muerde Muertos
Salvador Marcos y Darío Lavia.

La hinchada caballerosa: trincheras invisibles

Reseña de La hinchada caballerosa de César Fuentes Rodríguez (Muerde Muertos, 2015). Por Luis Adrián Vives para Evaristo Cultural

La hinchada caballerosa, de César Fuentes Rodríguez, representa otro modo de contar historias con sentido literario. Una manera particular de narrar el mundo y un estilo que impacta vía expresión y asociación de imágenes. El autor levanta escenarios, describiendo atmósferas que capturan conflictos latentes, en cada dimensión que gira alrededor de la complejidad del cuento. El poder del tiempo, en diversas direcciones, sería el denominador común en este abanico de obsesiones y sueños antes pensados, ahora compartidos. Tiempos necesarios, otros agotados. El tiempo como gran rival del ser humano; y otro tiempo de milagros. Un tiempo estimado, también atravesado por el despliegue de los personajes; algunos de ellos se presentan con genuina, o afectada, caballerosidad. Fuentes Rodríguez así condensa estos conflictos, con palabras mágicas y, por momentos, con reflejos de humor y de ironía. Una expansión de universos que el autor transita con la seguridad que le ofrece el saber que el espacio, ni aun unido al tiempo, configura escenarios inmutables. La materia narrada reúne, en “trincheras invisibles”, el pasado, lo residual y el presente con un porvenir fantástico. Reúne amor, odio, pasión y sexo; como a Dios con los hombres; enfrenta a la religión con la fantasía de los fieles; a la trama con su revés y, obviamente, a la vida con la muerte.

Próximamente: BAN! 2016

Lucas Berruezo en el Instituto Almafuerte

Lucas Berruezo, autor de Los hombres malos usan sombrero (Muerde Muertos, 2015), visitó el Instituto Educacional Almafuerte (San Justo) en el marco del Café Literario Los Escritores en la Escuela organizado por la genial Sandra Gasparini. En la ocasión, Lucas leyó un cuento escalofriante y respondió preguntas a los entusiastas y creativos alumnos de quinto año. Hubo gastronomía temática, canciones, booktubers y dramatizaciones. A continuación, algunas imágenes del encuentro que tuvo lugar el lunes 5 de septiembre de 2016.