MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Un buen thriller para una noche lluviosa

Reseña de El fantasma del rosario (Muerde Muertos, 2014) de Marisa Vicentini. Por Matías Millán Gerena para Libros de Ultratumba.

En la búsqueda de sobreponerse a la muerte de su hijo, Micaela se encontrará con un fantasma que le mostrará que, quizá, la única manera de superar la desdicha sea develar la trama oculta de sus días. Con la sutileza de Daphne Du Maurier y la potencia de Patricia Highsmith, la autora  nos sorprende con un policial fantástico donde la realidad nunca es lo que parece.

Cuando terminé de leer El ladrón de niebla de Clive Barker no sabía muy bien qué leer: había estado esperando algunos paquetes de editoriales que finalmente no llegaron, por lo que, de ese lado al menos, no tenía obligaciones de lectura a corto plazo. Así fue que me puse a buscar en mi biblioteca algo corto para usar de puente y encontré El fantasma del rosario.
En base, la historia puede parecer una de las tantas películas de terror serie B que andan pululando por ahí (y de las que personalmente me considero fan), pero en el transcurso de la misma se tocan otros temas, como la religión y la corrupción en la Iglesia.
Micaela es una joven que, en unos pocos meses, perdió a su madre y luego a su padre y a su hijo en un accidente. Su padre, con quien nunca tuvo una relación propiamente dicha, le deja una casa antigua, donde se va a vivir. La casa guarda muchos secretos, entre los que se incluye el rosario que aparece en la portada y su relación con la dueña anterior. Me gustaría extenderme un poco más pero saben que no me gusta caer en spoilers, así que hasta acá llego.
Este es un libro corto, de sólo 160 páginas, yo me tomé una semana en leerlo, pero fue porque intercalé su lectura con la novela que nos mandaron a leer en el colegio (El extraño caso del Doctor Jekyll y el Señor Hyde, libro que ya leí y reseñé el año, por lo cual ahora sólo lo releo para refrescarme la historia y responder el cuestionario que nos dio el profesor), así que este libro es un candidato ideal para leerlo en una noche lluviosa con la mínima luz posible, como una película de terror.
La narración es fluida y simple, es en tercera persona y está estructurado en treinta capítulos que rondan generalmente las cinco o seis hojas. Entre los personajes, aparte de Micaela, destaco a Coca, la fue la secretaria de su padre hasta que este falleció, que aporta muchas veces un toque algo más alegre a la lúgubre historia.
Recomiendo El fantasma del rosario a todos los amantes del terror, y también de los thrillers, género del cual pude leer algunas pinceladas en este libro.