MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

El mundo de Marisa Vicentini

Una potente historia policial de fantasmas,
en la novela debut de esta escritora argentina


Por RAR. Editorial Muerde Muertos comenzó a distribuir sus novedades, El fantasma del rosario, de Marisa Vicentini, y Crónicas del mal, de Alberto Ramponelli, ambos editados en la Colección Muertos. En su octavo libro, Ramponelli vuelve a desplegar su consolidado estilo para recrear casos policiales argentinos y tratar de develar por qué un ser humano es capaz de transformarse en un asesino. En su debut, Vicentini nos sorprende con una potente historia policial de fantasmas en la línea de las grandes narradoras inglesas como Daphne Du Maurier y PD James. Ambos libros están en las librerías Galerna y en algunas semanas en Cúspide y Yenny. También, pueden adquirirse a través de un sistema de compra directa, escribiendo a malpascal@yahoo.com.ar, con envíos sin cargo a todo Capital Federal. Con Alberto Ramponelli dialogamos para una entrevista que salió publicada en INSOMNIA Nº 161, de mayo de 2011. Hoy, es el turno de conocer a Marisa Vicentini.

UNA ESCRITORA DE DOS MUNDOS

La editorial Muerde Muertos presenta a la autora de esta manera: “Cuando a los 10 años se fue a vivir a Canadá, Marisa Vicentini (1971) se encontró ante un mundo de diferencias idiomáticas y culturales. Sin amigos y con mucho tiempo libre frecuentó la biblioteca de Town Mount Royal, en Montreal. Descubrió los clásicos de la literatura fantástica y su pasión por lo sobrenatural, el terror y el folklore de tradición anglosajona. De regreso en Buenos Aires estudió Turismo y trabajó en empresas del rubro. Comenzó a escribir cuentos cortos durante las horas de insomnio de una licencia por maternidad y luego a participar de distintos talleres literarios. El fantasma del rosario fue seleccionada para participar de la Clínica de Novela dictada en el Centro Cultural Ricardo Rojas, a cargo de Matías Serra Bradford en 2011, y es su primera novela publicada. Vive en Bella Vista, San Miguel, provincia de Buenos Aires”.

TODO COMENZÓ EN LA BIBLIOTECA DE TOWN MOUNT ROYAL

—En tu biografía se cuenta que a los 10 años te fuiste a vivir a Canadá. Allí, en la biblioteca de Town Mount Royal (Montreal), descubriste los clásicos de la literatura fantástica y tu pasión por lo sobrenatural, el terror y el folklore de tradición anglosajona. ¿Cómo recordás aquellos días? ¿En cuánto marcaron a la que escritora que sos?
—Tengo muy mala memoria de corto plazo, en cambio recuerdo los detalles más insólitos desde los dos años. Del tiempo que viví en Canadá mis mejores recuerdos están relacionados con la lectura, el mueble con decenas de cajoncitos de la biblioteca donde estaban las tarjetas que servían para buscar libros. Yo siempre estaba en Ghosts, Supernatural, cosas por el estilo. Me leí todo lo que había, esas lecturas estimulaban mi imaginación, había mucha variedad, desde fantasmas a vampiros, y mucho folklore franco canadiense así como de tradición inglesa. De hecho ahora estoy trabajando en un cuento inspirado en uno que leí allí, tendría 11 años como mucho, así que no sé quien era el autor ni recuerdo el nombre del cuento, pero la historia era fascinante y aún me da vueltas en la cabeza.
—¿Qué escritores reconocés entre tus influencias?
—De todo lo que leo me llevo algo, siento que escribo distinto a medida que sigo leyendo buenos libros, así que evidentemente las influencias son muchas y se van sumando. Me encantan los autores ingleses, de hecho, leo más en inglés que en castellano, Emily y Charlotte Brontë, Jane Austen, Mary Shelley, PD James y los actuales como Zadie Smith siempre me atrapan. Soy fan de Nathaniel Hawthorne y Theophile Gautier así como de Stephen King y John Saul. También debo reconocer que leer cierta poesía me llena al alma como escritora y digo “cierta” porque de poesía sé muy poco, leí lo que me fueron recomendando y lo que busco yo por las mías. En el colegio leí Alfonsina Storni y la admiro profundamente. En la mesa de luz tengo una biografía de Sor Juana Inés de la Cruz y otra con las obras completas de Walter de La Mare. Busco quedarme con un poquito de todo eso cuando escribo.